

Hoy quiero decirte algo: no es falta de voluntad ni que hayas retrocedido en tu proceso. Es simplemente un sistema nervioso que se quedó atrapado en modo de supervivencia. Tu mente ya aprendió el camino, pero tu cuerpo aún no se siente seguro para transitarlo.
.
A pesar de haber hecho terapia o procesos de autoconocimiento sigues repitiendo los mismos patrones y buscas un abordaje más completo.
Te cuesta parar, poner límites o priorizarte y por ello te dejas siempre en el último lugar.
Sientes que sostienes a todos menos a tí misma.
Hay una parte de ti que ya entendió muchas cosas, pero tu cuerpo sigue reaccionando desde lo conocido.
Intuyes que lo que necesitas no es seguir analizando más, sino vivir una experiencia donde el cuerpo también pueda sentirse seguro.
Deseas dejar de atravesar sola procesos que necesitan de presencia, sostén y vínculo para lograr una transformación.


